EL CASO LIFEBLOOD
La prensa de Canarias ha destapado estos días un pelotazo en torno a la adjudicación de la gestión de la hemodiálisis de los pacientes dependientes del Hospital de Gran Canaria Dr Negrín.
Los hechos son simples. El 13 de Mayo de 2010 se convoca el concurso público. Se presentan varias empresas, entre ellas una denominada LIFEBLOOD SL, sin actividad económica previa, y que cambia de objeto social después de la convocatoria del concurso. Esa empresa pertenece a una persona que ocupa el cargo de gerente en INPROCASA, empresa actualmente en los tribunales por otro caso de corrupción, conocido como CASO CANODROMO.
Todo parece indicar, que el concurso fue convocado con la pretensión de adjudicarlo a esa empresa, por parte de los dirigentes del Partido Popular que dirigen el Servicio Canario de Salud. Esos dirigentes son amigos personales y políticos del grupo de personas que controla el negocio de la diálisis en las islas de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura.
Se ha puesto de manifiesto que un asesor externo del Servicio Canario de Salud es adjudicatario de una parte del negocio, la perteneciente al Hospital Insular de Gran canaria y se sospecha que es tambien accionista de LIFEBLOOD. Mantiene relaciones personales estrechas con el Director del Servicio Canario de la Salud, y con un hijo de la médico que elaboró el informe tecnico de adjudicación, a través de una empresa llamada CINOREF
Especial relevancia tiene la participación de la Caja Insular de Ahorros de Canarias, no sabemos si con la implicación de Rodrigo Rato y otros dirigentes del Partido Popular, apoyando a una empresa insolvente mediante operaciones extrañas al funcionamiento de la Entidad
Desde esta ASOCIACIÓN, exigimos al Gobierno y al Parlamento de Canarias, la apertura de una Comisión de Investigación, que clarifique los hechos y depure las responsabilidades políticas y penales que se deriven.
1 comentarios:
La visión partidista que desde el inicio se ha querido dar a este asunto ha impedido el análisis técnico de datos previo a cualquier otra consideración. Trataré de explicar uno de los hechos que me ha llamado la atención y que no parece que nadie haya revisando: el montante del concurso de hemodiálisis. Si la enfermedad renal en Canarias tiene una prevalencia de 1.210 casos por millón de habitantes y el padrón de habitantes de la Comunidad Autónoma es de 2.103.992, de los que la proporción resultante serían de unos 2.500 pacientes renales totales, de ellos habría que conocer la cifra exacta de los que se someten a Hemodiálisis (HD) y la frecuencia prescrita, para descartar del cálculo por la prestación del servicio a los que no se someten a tratamiento alguno de diálisis y a los que están sujetos a otro tipo de tratamientos mas ligeros (DP), de modo que podamos tener la certeza de que se ha valorado del modo adecuado la cuantificación de la atención sanitaria que debemos prestar.
Los únicos datos de los que disponemos son los de la comunicación hecha por la Consejería de Sanidad cuando autorizó la ampliación de la inversión con destino a los pacientes de hemodiálisis del Complejo Hospitalario Insular-Materno Infantil de Gran Canaria de AVERICUM, SL (2007). No trato de racanear la prestación de un servicio de asistencia sanitaria sino de que afloren los datos reales de modo que ayuden a aclarar la cuantía que estamos comprometiendo por la prestación de los mismos a los enfermos de nuestra comunidad autónoma. Los contribuyentes canarios deberíamos conocer el número de pacientes sometidos a este carísimo tratamiento y poder aquilatar los números que maneja la Consejería. Si, como parece desprenderse del número de pacientes atendidos actualmente y, habida cuenta del crecimiento de las infraestructuras terrestres de comunicación en la isla de Gran Canaria, podría darse la paradoja de que la dispersión de unidades de Servicio de Hemodiálisis esté perjudicando la eficacia y la economía del Servicio Público asistencial, Canarias ya sufre la fragmentación propia de su condición archipielágica que de modo insalvable perjudica a las economías de escala, sin embargo no parece tener sentido multiplicar dentro de la isla unos centros de tan alto coste: dos en la propia ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, separados por 15 minutos de autovía.
Alguien que entienda de esto me lo podría explicar…… gracias de antemano.
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